¿Qué es el derecho al olvido y cómo aplicarlo?

¿Qué es el derecho al olvido y cómo aplicarlo?

¿En qué consiste el derecho al olvido?

El derecho al olvido es un concepto relativamente reciente en el ámbito del derecho digital y la protección de datos personales. Este derecho permite a las personas solicitar la eliminación de información personal de los motores de búsqueda y otras plataformas en línea que podrían resultar obsoletas, irrelevantes o perjudiciales para su privacidad. El objetivo es equilibrar el derecho a la privacidad con el derecho a la información, ofreciendo a los individuos la posibilidad de controlar la huella digital que dejan en Internet.

Este derecho alcanzó relevancia mundial en 2014 a raíz de un fallo emblemático del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que resolvió a favor de un ciudadano español que había solicitado la supresión de un enlace en los resultados de búsqueda por incluir información desactualizada y perjudicial.

Fundamentos legales del derecho al olvido

En la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) reconoce en su artículo 17 el llamado «derecho de supresión», conocido comúnmente como derecho al olvido. Esta disposición autoriza a los ciudadanos europeos a pedir que se borren sus datos personales cuando se cumplan determinadas circunstancias, por ejemplo, si la información dejó de ser necesaria para el propósito con el que fue recopilada o si la persona decide retirar el consentimiento otorgado.

En América Latina, el avance en materia de derecho al olvido ha sido desigual. Algunos países han comenzado a incorporar este derecho en sus legislaciones locales, mientras que otros todavía están en fase de discusión legislativa o jurisprudencial.

¿Cómo aplicar el derecho al olvido?

El ejercicio del derecho al olvido puede parecer complicado, pero se puede desglosar en una serie de pasos claros. Aquí te ofrecemos una guía práctica:

1. Identificación de la información a eliminar: El proceso inicia determinando con exactitud qué datos se quieren suprimir y cuál es el motivo, abarcando vínculos presentes en motores de búsqueda, publicaciones en redes sociales y cualquier otro contenido disponible de forma pública.

2. Evaluar la relevancia y exactitud de la información: Antes de enviar tu solicitud, verifica que los datos resulten poco pertinentes, estén desactualizados o presenten errores. Ten presente que el derecho al olvido no procede cuando la información posee interés público o conserva un valor histórico.

3. Presentar la solicitud al proveedor de servicios: La mayoría de los proveedores de servicios en línea, entre ellos motores de búsqueda como Google, disponen de formularios dedicados para gestionar este tipo de peticiones. Deberás aportar documentación que verifique tu identidad y explicar los motivos por los que buscas que se suprima dicha información.

4. Seguimiento y apelación: Después de presentar la solicitud, el proveedor de servicios evaluará el caso y tomará una decisión. Si no estás satisfecho con la respuesta, podrías tener la opción de apelar ante una autoridad de protección de datos o mediante procedimientos judiciales.

Estudio de caso destacado

Un caso notable en torno al derecho al olvido es el mencionado caso del español Mario Costeja González. Este abogado solicitó la eliminación de un enlace en Google que conducía a un anuncio de una subasta de su casa por deudas financieras, publicado en un periódico hace más de una década. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea falló a su favor, considerando que el derecho a la privacidad es superior al derecho público a la información, cuando la información es irrelevante y afecta la privacidad individual.